jueves, 27 de enero de 2011

El puto amo.

El cine español tiene algo. No se que es, pero nunca me ha gustado. Pocas películas me han enganchado, como Tesis o recientemente REC. Pero cuando se habla de comedia, tiene esa particularidad de hacerme reír, y mucho.

Películas como El Día de la Bestia o Acción Mutante, ambas de Alex de La Iglesia, las de Torrente y algunas otras que no recuerdo, me matan de risa. Ahora, me he enterado de la existencia de Crisis Carnívora gracias a mi amigo Rodrigo. Me muero de ganas por verla y por cierto, la animación se ve excelente. (Si fuera twitter aquí insertaría algo como "cc @suldyn").

Les pongo el trailer oficial, espero que les guste.

miércoles, 26 de enero de 2011

Crónica de una enfermedad anunciada.

Estos últimos días han sido inusualmente largos. Llenos de falsas esperanzas y expectativas demasiado elevadas.

Días en los que solo quiero llegar a mi casa y apagar el cerebro un rato mientras veo televisión. Evadir es mi tendencia, procrastinar mi maldición y comer mi perdición.

Aun no digiero la noticia y estoy en una especie de shock, lo cual resulta ridículo a sabiendas que el mejor título que describe mi situación es el mismo que lleva esta entrada o post.

Sin embargo, no dejo de ponerle buena cara a la situación y a esta aventura que estoy iniciando. Que si estuviera pesimista, bien podría decirle un viaje sin retorno. Que de hecho lo es. Un viaje de ida, sin vuelta.

Hoy por la noche tendré una cita con una de las integrantes de mi equipo médico. (Sí, tengo un equipo de profesionales del cuidado de la salud a mi servicio). De esta cita dependen muchas cosas.

Estoy confiado de que saldré adelante, de hecho muchas de las cosas que tengo que hacer no han cambiado, de acuerdo con mis propósitos de año nuevo, solo que ahora son obligatorios.

Solo resta decirles una cosa:

Hola, soy Argel y soy diabético.

jueves, 13 de enero de 2011

Lo negro del negro.

Es indudable que en México, los mexicanos nos burlamos de todo, absolutamente todo. Es decir, si nos burlamos de la muerte ¿De qué no podríamos burlarnos?.

Siempre había creído que en México no somos racistas, que nos llevábamos por igual con cualquier tipo de personas. Sin embargo, no hay que olvidar que el mero hecho de la burla conlleva un desprecio. Un desprecio que nos permite hacer llevaderos los problemas cotidianos al restarles importacia.

Pero no deja de ser un desprecio. Sé que nosotros no tenemos respeto por nada, hasta hace tres sexenios únicamente había cinco cosas de las cuales burlarse era imposible, so pena de linchamiento en la plaza pública.

El Papa, la Virgen María, la Selección Mexicana de Fútbol, el Ejército y el Presidente. De las cuales a la fecha sólo queda la Virgen María. Y no pongo en duda que en futuros años pierda ese respeto, con el surgimiento de muchas sectas, religiones y demás sistemas de creencias de la nueva ola.

No es que me importe quien pierda el respeto y quien logre mantenerlo en una sociedad cada vez mas inculta e insulsa. Pero todo desprecio conlleva un riesgo. ¿Hasta dónde se subestima o se menosprecia inocentemente?

Ahora con el asunto mediático del cantante Kalimba, se ha soltado una retaila de chistes racistas en contra de su persona. Nuevamente, ¿hasta dónde es una simple burla y hasta dónde se cruza esa delgada línea donde el desprecio conlleva ira y odio?

Como mexicano, estoy empezando a creer que ningún tipo de burla es sana. Como homosexual, diariamente sufro este tipo de guasas inocentes que utilizan las personas para tratar de asimilar algo que no comprenden y que no les gusta del todo.

Pero sufrir este tipo de desprecio constante, es desgastante. (Sí ya sé, debí escribir agotador, pero la cacofonía al estilo Memo Ríos es deliciosamente irresistible).

No dejo de sentirme como un minusválido. Tengo que estar constantemente probando mi valía como persona, merecedora de la aprobación de idiotas que creen que cualquiera que esté fuera de la mediocridad, debe de ser objeto de burla y rechazo.

E incluso justo ahorita, en Twitter acabo de leer un chiste que implica violencia contra las mujeres junto con racismo por el color de la pel de una persona. Como diría el cineasta cubano Tomás Gutiérrez Alea alias Titón ¿Hasta dónde se puede llegar? Hasta cierto punto.

Lo malo es que nadie sabe cual es ese punto que marca hasta donde termina el gris y comienza el negro.

Creo que estoy a un paso de convertirme en sociópata.