martes, 9 de noviembre de 2010

Heme aquí señor.

La secundaria y la preparatoria fueron una pesadilla para mí. Una etapa de mi vida que quiero borrar de mi memoria. Por mi sobrepeso fui víctima de apodos y maltratos. Creo que ha sido la etapa en que más represión he sufrido, haciendo todo lo posible por ocultar mi incipiente homosexualidad en esos días.

Tuve la mala suerte de nacer en una ciudad pequeña y más aun de ser de las últimas generaciones en las cuales la homofobia estaba en su máximo esplendor. Sobra decir la envidia que tengo con las generaciones actuales, pues ser gay ya no es considerado algo tan terrible que los papas de uno hubeisen preferido que fuera asesino o ladrón.

Sin embargo, hace varios días me encontré con un excompañero de la preparatoria, yo no lo había reconocido, ni lo hubiese hecho de no ser porque se paró enfrente de mí y me saludó. Me saludó como si aquellos días de maltratos e insultos no hubiesen existido nunca.

Como si aquellos hechos generados por la incultura y la pubertad fueran totalmente justificados y quedadas en el olvido. Como si al saludarlo, le otorgase el perdón y lo hubiese redimido de sus malas acciones.

Heme aquí señor, tan pródigo y magnánimo pero sobre todo humilde, que lo he saludado.

Inmediatamente después vinieron las preguntas de siempre, ¿qué te has hecho? ¿Dónde vives? ¿En qué trabajas? Y cual es mi sorpresa que al tipo le ha ido... no tan bien como a mí. La gente piensa que por tener una plaza de gobierno tienes la vida resuelta. Ustedes mis queridos lectores saben mejor que nadie mis desventuras y trastabilladas.

Sin embargo yo no soy nadie para quitarle la ilusión a la gente, acerca de una plaza de gobierno. Así pues, permití que me contara un poquito de su vida, su hijo y para finalizar, la frase que caracteriza a muchos mexicanos "pero que le vamos a hacer" "hay que seguirle, no queda de otra".

"Desde luego", respondí. Después de despedirnos, caminé lentamente sin poder quitarme una sonrisa boba de mi expresión.

sábado, 6 de noviembre de 2010

Ya falta poco para navidad.

Hoy caminé por las olvidadas calles de la ciudad. Y he descubierto que la navidad está a la vuelta de la esquina. Nunca me ha gustado mezlcar la navidad con otros festejos, por lo que regularmente siempre espero a que pase el 20 de Noviembre para dar inicio a la temporada navideña.

Sin embargo este año ha sido para mi una enorme y gigantesca pausa. Una mano invisible apreto el botón de pausa en mi reproductor de vida y parece que apenas va atocar el botón de play. Por lo que en realidad este año si quisiera adelantar la temporada. Y como no hacerlo, si a donde quiera que volteo hay tiendas vendiendo luces, esferas, árboles, adornos, etc.

Supongo que al fin estoy empezando a sentir esa recuperación o mejor dicho ese movimiento que necesito para recuperar el ritmo de mi vida, estas vacaciones me estan haciendo mucho, pero mucho bien. Aunque no he salido mucho, solo a los lugares de costumbre, pero es reconfortante estar rodeado de mi familia, que es chiquita y rota. Pero nos queremos mucho.

Por lo pronto los dejo con un video, me encanta su sentido del humor y sus letras significan mucho para mí. Espero que lo vean y les guste.

miércoles, 3 de noviembre de 2010

Volver y volver

Estas vacaciones están siendo de lo más relajantes, casi ya no he estado tanto tiempo en línea y aun faltan dos semanas y media para que terminen. He recorrido las calles que recorrí durante mi infancia y me he asombrado con los cambios. Sin embargo la funeraria sigue igual, no tendría porque cambiar tanto, la muerte sigue siendo estática.

Afortunadamente los mosquitos no me han atacado mucho como en anteriores ocasiones, es lo malo de tener la sangre ligerita, ligerita, ligerita.

Hace rato fuí contra mi voluntad a ver la película "El Infierno" y debo decir que está interesante y buena, ampliamente recomendable. Yo ya quiero que salga Volver al Futuro, fue una de esas películas que de niño me hicieron pasar horas y horas encerrado en mi recámara, viendo hacia el techo, imaginando todo lo que yo podría haber hecho con un DeLorean capaz de viajar por el tiempo.

¿Quien no ha querido regresar en el tiempo y rehacer las cosas de una mejor manera? Aprovechando la experiencia que hemos acumulado. ¿O incluso averiguar cual será el número ganador de Melate y volverse millonario?

De niño me preguntaban muy frecuentemente en que época de la historia me hubiera gustado vivir. Esa pregunta nunca tuvo sentido para mí, hasta apenas recientemente. Anteriormente yo prefería ir al futuro, así disfrutaría de los avances tecnológicos, de las comodidades ultramodernas, y quizás de una sociedad más abierta que aceptara a los y las homosexuales sin ningún problema.

Utopías tontas que al final poco a poco se convierten en una realidad maltrecha. no niego que actualmente la sociedad muestre una aceptación hacia personas con gustos diferentes, pero aun así no es el ideal que todo mundo esperaría de un futuro perfecto. Y con todo el mundo, me refiero a los gays.

Aun así yo no me puedo quejar de haber sido maltratado por la sociedad, todos mis amigos me quieren y me aceptan tal cual. Nunca me han gritado o insultado o nada de eso.

Supongo que es una de las ventajas de tener la sangre ligerita, ligerita, ligerita.